viernes, 14 de octubre de 2011

Capítulo veintitrés.

Is this the real world or is just a fanta sea? 
¡Sí, estoy subiendo!
A ver, me gustaría deciros perdón (por 93485934583 vez). Sé que me he pasado un montón sin subir y que encima el capítulo no merece la pena, pero de verdad que no es cuestión de querer...por más que lo intento no me sale nada, no estoy muy centrada ahora mismo en escribir por culpa de las clases y...bueno, todos sabíamos que pasaría. (?) Aun así, espero que me sigáis leyendo, y os prometo capítulos muchísimo mejores en un futuro no muy lejano. MUSAS, VENID A MÍ.
PD: La canción os la pongo porque es del nuevo disco de Blink 182 y...ehé.
Entra, comenta y hazme feliz. Si no entras, te rajo. ¡Yihah! ¡Lacasitos gratis!


Eran las siete de la mañana, y nuestro avión hacia París salía en poco más de una hora. 
Yo llevaba despierta desde bien temprano, y Tom tenía unas ojeras considerables, por lo que deduje que él también había madrugado; o directamente no había dormido.

- ¿No deberíamos irnos? - preguntó nervioso.

- Tom tío, eres un coñazo. - contestó Jack - Ahora entiendo por qué nunca vamos de viaje juntos...

- ¡Simplemente no quiero llegar tarde!

- Te recuerdo que el avión sale a las ocho y media.

- ¡Motivo más que suficiente para salir pitando hacia el aeropuerto!

Tras varios resoplos y quejas, mi gran amigo consiguió que le hicieran caso y nos pusimos en camino.
La verdad es que estaba bastante nerviosa. A pesar de que París era la ciudad de mis sueños, nunca había ido tan si quiera a Francia, y tampoco había viajado con ningún amigo que no fuera Sam...

- Bueno chicos, podéis iros. - dijo Tom una vez llegamos.

- ¿Qué? ¿He pagado dos taxis y ni si quiera puedo despedirme de Cassie?

- Dan, tú no has pagado. 

- Me he montado, ¿no? Pues a callar. - replicó rápido.

Todos sonreímos y en menos de dos segundos estaba rodeada por sus brazos. 
Puede que Danny y yo no empezáramos con buen pie, de hecho, muy en el fondo todavía me dolían sus palabras; pero no podía negar que aquella conversación que tuvimos me hizo ver a un Danny mucho más verdadero al que no me importaba tener como amigo.

- Pórtate bien. 

- ¡Soy mayor que tú! - rió - Disfruta de lo poco que queda de vacaciones.

Asentí separándome y me fui despidiendo uno por uno mientras Tom hacía lo mismo. 
Cuando llegué a Dougie me sentí bastante mal. Sabía que él no estaba enfadado, pero una parte de mí pensaba que no era del todo justo irme con Tom para poder evitarlo durante unos días. 

- Bueno...espero que disfrutes mucho. - dijo sin mirarme - París debe ser precioso.

- ¿Tú tampoco has ido nunca?

- No he viajado mucho...ya sabes, con todo lo de mi padre y...bueno, no ha habido ocasión. 

- Seguro que la habrá pronto. 

Se encogió de hombros aún sin mirarme y decidí que por muy incómodo que resultara, tenía que abrazarlo.  ¿Por qué evitar a un amigo que siempre ha estado ahí? 

- Lo siento. - susurró - De verdad que siento haberte dicho todo eso.

- No tienes que...

- Sí, sí que tengo. Declararse es de estúpidos...

- Anda, no digas tonterías. - me separé y le miré a los ojos - Olvidémoslo, ¿vale?

Asintió no muy contento por mis palabras y me dio un beso en la mejilla.
A pesar de que sabía que esa última pregunta le podía haber dolido, me sentía mucho más aliviada. Seguía pensando que esa declaración era totalmente errónea, Dougie estaba confundido y esos días sin mí iban a ayudarle a aclarar las ideas.

- ¿Preparada? - preguntó mi amigo mientras entregábamos los billetes.

- Más que eso. 

No quería parecer una loca, pero sabía que Tom estaba igual o más emocionado que yo, por lo que no me contuve ningún saltito ni ninguna sonrisa que cualquier persona habría catalogado como psicópata. 
Señores pasajeros, el avión va a despegar, abróchense los cinturones.

- ¿Has oído? Vamos a despegar...creo que nunca había estado tan emocionado.

- Créeme, yo tampoco. París tiene que ser increíble...

- Tendremos dos semanas para recorrernos la ciudad entera. - me dijo - Que por cierto, he hecho una especie de horario...

Reí sin poder evitarlo y noté cómo Tom se sonrojaba.

- ¿Enserio te has molestado en hacer un horario? 

- Sí...sé que es una chorrada pero...

- ¡Qué dices, es genial! - exclamé - A ver, enséñamelo.

Él asintió emocionado y sacó una libreta pequeña de su equipaje de mano. 
Estuvimos casi todo el viaje comentando los lugares que según Tom visitaríamos, y sobre todo, imaginando cómo sería el gran día en Disneyland. ¿Acaso podía existir algo mejor?

Cuando avisaron de que habíamos llegado, pensé que se me salía el corazón del pecho. Quizás estaba exagerando demasiado, pero estaba segura de que sería uno de los mejores viajes de mi vida.

- ¿Qué dice tu horario que hagamos? - pregunté riendo.

- Mi horario dice que debemos ir al hotel...pero yo digo que vayamos a echar un vistazo.

- ¿Y a quién debemos hacerle caso?

- ¡Oh, vamos! - rió - Deja de hacer el tonto y perdámonos un rato.

Asentí feliz y Tom me ayudó con la maleta.
Me parecía una locura que fuéramos a ver cosas sin dejar las maletas o al menos coger un mapa, pero, ¿dónde estaba la aventura si no? Tampoco me molestaba perderme por París, así que...

- ¡Dios mío! - exclamó Tom.

- ¿Qué pasa? ¿Qué miras, qué hay?

- ¡No grites! Mira a ese hombre. - susurró - Como todos vistan como él...

- ¡Eres idiota! ¡Pensé que era algo interesante!

Ambos reímos y seguimos andando sin perder ningún detalle. Mirábamos cada edificio como si fuera único, cada persona, cada pequeño rincón parecía especial. 
Todo parecía tan increíble que me hubiera quedado perdida por allí, pero mi amigo decidió que era hora de coger un taxi para poder dejar las maletas y descansar un poco.

- Me gusta esta ciudad. - dijo una vez dentro del taxi.

- Y a mí...¿no te inspira felicidad?

- Eso es la emoción. - sonrió - Pero sí, me la inspira.

El resto del camino lo pasamos en silencio, mirando por la ventana todo el recorrido; como si fuéramos dos niños pequeños explorando un mundo nuevo.
Cuando llegamos, Tom pudo comprobar que mis padres tenían bastante dinero, y yo pude ver que el pedazo de hotel en el que nos íbamos a instalar, no era más que un pobre soborno para que cuando ellos volvieran yo no estuviera tan borde.

- Wow...es enorme.

- Sí...¿sabes hablar francés? - le pregunté preocupada.

- Eh...¿bonjour? 

- Genial, yo tampoco tengo ni idea. 

- Cassie, es un hotel, y un hotel importante. - dijo - Saben hablar nuestro idioma.

Asentí avergonzada por no haber caído antes en ese detalle y nos acercamos a recepción.
Nos comunicamos perfectamente, o eso pensaba yo hasta que nos dieron una sola llave. Es decir, una habitación.

- Perdone. - dije nerviosa - Eh...nos ha dado una llave.

- Sí señorita, es lo que hay reservado.

- Pero...somos dos.

- Fueron sus padres los que reservaron, ¿verdad? - asentí - Ellos sólo reservaron una.

Puse cara de pocos amigos y al segundo caí: mis padres pensaban que vendría con mi hermano. Siempre que íbamos de viaje solos, mis padres nos reservaban una habitación. Según ellos, para que estuviéramos más juntos; según yo, porque al fin y al cabo, son unos agarrados.

- Vale...perdone y gracias.

- No te preocupes, puedo dormir en el suelo. - me dijo Tom.

- Qué bobo eres...

Subimos por el ascensor y llegamos al segundo piso.
Después de hacer malabares para que la llave encajara y la puerta abriera, se me cayó la cara al verla. Eso no era una habitación, eso era media casa.

- Oh-dios-mío...

- ¿Y pretendías que nos dieran dos habitaciones? - preguntó él - ¿Para qué?

Reí dejando mis maletas tiradas por cualquier parte y observé bien aquel sitio.
Toda la habitación estaba perfectamente decorada con un color entre beige y amarillo claro, dándole un toque bastante bonito y elegante. En el centro de la habitación había una enorme cama de matrimonio, y a uno de sus lados, una pequeña mesilla de noche.
En el otro lado, había dos pequeños sillones alrededor de una mesita redonda; y si te sentabas ahí y mirabas a la derecha, el gran balcón te dejaba ver todas las preciosas vistas. 

- Cassie, el baño está tan limpio que me veo en el suelo.

Reí de nuevo sin poder evitarlo y me acerqué a verlo.
Tom tenía razón, el baño estaba realmente brillante, con el mismo color que el resto de la habitación y una bañera bastante grande. 
Mis padres nos habían mandado al paraíso...

- Creo que mi horario se ha ido por la borda, nos quedaremos aquí las dos semanas. - dijo sonriendo.

- ¿Ni si quiera iremos a Disneyland?

- Bueno, ese día podemos hacer una excepción.

Se encogió de hombros dejando a la vista su adorable hoyuelo y no pude evitar darle un fuerte abrazo.
Me alegraba muchísimo de que fuera él quien me acompañara en ese viaje. Sabía que con Tom no me iba a sentir incómoda, era mi mejor amigo y a veces me conocía más que yo misma. Pasar dos semanas con él iba a ser algo muy bonito.

- Gracias por venir, enserio. - le miré - Eres la mejor compañía que podría tener.

- ¿Mejor que Dougie?

Su pregunta me cogió por sorpresa y dejé de sonreír al instante.
Me senté en la cama con las piernas cruzadas e intenté encontrarle sentido, pero no lo tenía. ¿A qué venía esa pregunta? Lo miré buscando una respuesta y se sentó a mi lado mirándome con un brillo de culpabilidad.

- Lo siento...no quería sonar brusco ni nada.

- Pues lo has hecho... - contesté - ¿Por qué has dicho eso?

- ¿Enserio no te habría gustado venir con él?

- No sé, ni si quiera me lo planteé. Además, te recuerdo que he venido para evitarlo...

- Cosa que sabes que es cruel, ¿cierto? - asentí apenada - Sé que no soy nadie para meterme en ese tema, es cosa vuestra y vosotros sabéis lo que sentís pero...Cassie, huir dos semanas no te va a servir de nada. Dougie no dice "me gustas" o "te quiero" así como así, no creo que seas un simple capricho o una confusión.

- ¡No puedo gustarle!

Me levanté resoplando y me llevé las manos a la cabeza.
No quería hablar de ese tema, no quería recordar las tonterías que me había dicho Dougie. Porque eran simplemente eso, tonterías sin sentido.

- Ven. - dijo tendiéndome la mano - Te voy a demostrar que sí puedes.

Acepté su mano mirándole extrañada y fuimos al baño.
Una vez allí, nos pusimos delante del gran espejo y eso me recordó al día en el que Dougie me llevó a un concesionario. Recordé lo mal que lo pasé teniéndome que mirar y viendo tantos reflejos de mí misma.

- ¿Ves a esa chica? - asentí angustiada - Es mi mejor amiga. Se llama Cassie y es realmente adorable. Muy insegura, eso sí. La cosa es que yo no entiendo por qué...es preciosa y no quiere verlo. Qué tonta, ¿verdad?

Sonreí tímidamente negando con la cabeza e intenté girarme para salir de allí, pero Tom me cogió de la cintura sin dejarme escapatoria. Agaché la cabeza avergonzada de mí misma, no quería verme más, con esos segundos había sido más que suficiente.

- Mírate. 

- No quiero. - contesté medio llorando - Tom, por favor.

- Hazlo por mí...sólo serán unos minutos.

Suspiré bastante fuerte y levanté la cabeza evitando que las lágrimas salieran.
Miré el reflejo y antes de verme a mí, vi a mi mejor amigo. Él sonreía levemente enseñando su hoyuelo, su pelo estaba despeinado y sus ojos radiaban felicidad. ¿Por qué no podía verse mi reflejo igual que el suyo? ¿Por qué el mío sólo transmitía tristeza?

- No sé qué verás tú cuando miras al espejo, pero yo veo a la chica más fuerte del universo. - me susurró - Una chica que ha superado todos sus problemas sola...

- Hay uno que no.

- Ese lo superarás, pero acompañada. - contestó rápido - Deberías de estar orgullosa de quién eres, no avergonzada. Eres genial...tanto por dentro, como por fuera.

Me dio un beso en la mejilla y salió de allí dejándome llena de miedos.
No pude evitarlo y miles de lágrimas brotaron de mis ojos haciéndome sentir más pequeña. La situación, el momento...ojalá algún día yo pudiera pensar de mí lo que él pensaba, aunque me parecía más que imposible.
Intenté relajarme un poco y salí del baño encontrándomelo de pie, esperando junto a la puerta. No hizo falta que dijera nada, ni si quiera hicieron falta más de dos segundos mirándonos; Tom me sonrió y me acogió entre sus brazos mientras me acariciaba el pelo.

- No te preocupes, estaré aquí siempre.

5 comentarios:

  1. ¡Ha vuelto, ha vuelto! Wiiiiiiiiiii *-*
    Lo echaba de menos. :_
    Ejem, y sí, el capítulo ha merecido mucho la pena.
    Es que.. Jorl, es genial. *Ya sé que sueno como un disco rallado, diciendo siempre lo mismo.*
    No sé qué decir. Tom es la persona que Cassie necesita. Ojalá confiara más en ella misma.
    Y como dice Tom, si Dougie se ha declarado será por algo. ¡Maldita sea, Cassie, admite que eres preciosa y una persona súper majosa y de buen corazón! jajajaja

    En fiiiiiiiiiiin.. Espero ver pronto esto actualizado. Loveya! <3

    ResponderEliminar
  2. carmen, carmen, oooooooooh carmen
    porque no se me ocurrio antes?
    vamonos de luna de miel a parís, casate ya conmigo.
    por-fa-vor.
    que preciosidad
    mira, una lagrimilla se esta asomando por mi ojo, la ves, ofcourse que no JAJAJA pero esta ahi vale
    bueno vayamos por partes, muy mal, me has abandonado por demasiado tiempo, necesitaba esto vale? ogh es precioso
    la despedida, enfin, no quería que acabase, porque no se cuantos capitulos vamos a estar sin mi pequeño dougie... enfin, que cuquis, yo tambien quiero que se me declaren.
    Parte, dos, paris, la ciudad del amor, espero que no se emborrachen una noche y acaben follando como cerdos.
    (olvida la parte dos)
    mm, Parte tres, la habitacion, dios, que guay tio, quiero irme de viaje ostiaaaaaaaas JAJAJJA bueh, estoy deseando ver que pasa enserio.
    No a sido una mierda, si lo hubiese sido te lo hubiera dicho, sinceridad ante todo en el matrimonio pero no, es genial, precioso, me encantan Tom y Cassie, son geniales, juntos. Quiero un amigo asi
    so.... dejo de marearte con mis comentarios aburridos y largos cual biblia
    Sube pronto anda, almenos intentalo
    love you!

    ResponderEliminar
  3. AMOOOOOOOOOOOOR DE HOYUEEEEEELOOO QUE ES TOM! ♥ Me encanta lo que dejas ver en él, Carmen *.* Sube pronto y no nos dejes con las ganas de más D: Quiero ver qué otras aventuras viven estos dos locos maniaticos en la City of love (?) Eso, bye ♥

    Javii

    ResponderEliminar
  4. OH YEAH, BÀRBARA'S BACK PARA COMENTARTE JIJIJIJI. (??????)
    Tiiiiiiio, echaba de menos tu fic, pero no he podido leerlo hasta hoy, cosas que tiene hacer 1ero de bachiller. Pero ya estoy aquí. :')
    Oish, es que Tom es demasiado monoso. No me importaría nada perderme con el por París hahahahaha. Y el momento del espejo... jorl. Me lo como. Maldita Cassie, a ver si se da cuenta de una vez que Dougie la quiere de verdad y de que ella también lo quiere. D: En este viaje Tom la va hacer reflexionar hehehe. (?)
    Y essssssso queso, que me buzzzta mucho, u know. <3

    ResponderEliminar
  5. Vale, hoy no he ido a clase porque estoy enferma y no puedo dormir ¿y que he hecho? leerme tu fic de cabo a rabo y tengo que decirte que eres malvada, no he contado la de veces que he llorado joder ES MUY BONITO. Más te vale seguir pronto porque no sé cuanto aguantaré. Pooooorfa porfa porfa.
    Me encanta y no dejes de escribirlo porque muero.
    Eres buenisima, espero que prnto te venga la inspiración y sigas :D

    ResponderEliminar