viernes, 25 de mayo de 2012

Capítulo treinta y dos.

¡Casi un mes desde que subí el último capítulo! Me siento rebelde. okno.
Siento mucho no haber actualizado, pero últimamente no escribo nada. Los exámenes y otras movidas me tienen sin tiempo o inspiración...anyways, espero poder terminar esta historia pronto y dejar de daros el coñazo. lol
Hope u like it! <3 (No es interesante, pero bueno)



Habían pasado varios días y Dougie seguía en París, o al menos eso pensábamos todos.
Desde aquella noche al teléfono no había tenido noticias de él, y para qué negarlo, dolía. Ya no solo le echaba de menos como algo más, simplemente como amigo...necesitaba un amigo a mi lado, y por mucho que me costara admitirlo, Danny y Harry ni se acercaban a lo que se le llama "mejor amigo".

No quedaba tanto para que el verano llegara a su fin y empecé a preguntarme si volvería a verlo. ¿Y si se le había ido la cabeza y había decidido quedarse allí para siempre? Imposible. ¿Y si a pesar de lo que me había dicho esa noche, volvía a estar enfadado? No sabía qué pensar y mi cabeza iba a explotar si seguía barajando posibilidades.

Decidí vestirme y salir a dar un paseo, quizás conseguía despejarme y dejar de pensar en todo un rato.
Como no había nadie en casa, cogí lo básico y salí de allí sin necesidad de dar estúpidas explicaciones.

- Veamos a dónde me lleváis... - dije mirando a mis pies.

Me puse los auriculares, presioné el botón de reproducción y exhalé profundamente antes de echar a andar. Caminaba sin rumbo, sin tener una idea clara de dónde estaba yendo...ni si quiera me fijaba en las calles que cruzaba o las personas que se encontraban a mi alrededor, me limitaba a dar pasos que me llevaban a ninguna parte.

Había escuchado el album completo de The Maine cuando mis pies decidieron parar, no podía más y había llegado a mi destino: el aeropuerto.
Al darme cuenta de dónde estaba, todo mi cuerpo tembló y las ganas de gritar se acumularon en mi garganta. ¿Por qué? ¿Por qué había llegado hasta ese lugar de forma inconsciente? Sabía la respuesta, y eso era lo peor.

Decidí entrar sin razón alguna, teniendo en el fondo la esperanza de encontrarlo ahí, deseándolo con todas mis fuerzas...esperando que por arte de magia, Dougie apareciera en la puerta y me dijera que ya podíamos estar juntos de nuevo. Como amigos, como lo que él quisiera.

- Buenos días, ¿puedo ayudarla en algo?

- No, no, gracias. - respondí - Solo...espero.

La señora asintió sonriendo, y probablemente pensando que esperaba a que un vuelo concreto aterrizara y algún familiar o amigo saliera a darme un abrazo. Estaba un poco equivocada...

No conté los minutos, pero llevaba muchísimo tiempo sentada en uno de esos incómodos asientos cuando alguien tocó mi hombro provocando que mi corazón diera un vuelco. Hasta que me giré y la decepción llegó a mí.

- ¿Mamá, papá? - pregunté extrañada - ¿Qué...qué hacéis aquí?

- Hemos llegado más temprano de lo previsto. ¿Has venido a ayudar con las maletas?

- Cla-claro. Jack no estaba en casa y...

Ambos asintieron sin importarle lo más mínimo y me cargaron de maletas que probablemente solo llevaban cosas inservibles dentro.
Sin dirigirme ni una palabra, salieron del aeropuerto (conmigo detrás, obviamente) y escuché a mi padre susurrar un "¿Qué hará aquí en vez de estar encerrada en su cuarto?". Una parte de mí se sintió furiosa, les estaba ayudando y encima se quejaba; pero por otro lado tenía razón, yo tampoco tenía la más mínima idea de por qué no estaba tirada en mi cama.

Nos montamos en un taxi y no tardamos mucho en llegar a casa, que aún estaba vacía.
Me sorprendió el hecho de que mi hermano no estuviera allí si sabía que nuestros padres volvía, pero bueno. A lo mejor él estaba igual que yo y no tenía ni idea de su llegada.

- Vengo muerto de hambre. - mi padre me miró - ¿Hay algo rico?

- No sé, ¿por qué no vas y miras?

- Veo que no has aprendido maneras este tiempo...sigues siendo maleducada.

- Gracias mamá, el amor es mutuo.

Les regalé una sonrisa irónica y me senté en el sofá esperando a que alguno de los dos hiciera su función de "lo sentimos, te queremos y nos hemos acordado de ti en este viaje". Solo tenía que esperar a que me dieran cualquier cacharro absurdo y podría volver a la paz de mi habitación.

- Estás ansiosa por ver tu regalo, ¿eh? - asentí desganada - Hasta que no venga tu hermano nada.

- Oh, vamos, qué más dará. A saber cuándo vuelve...

No me costó nada convencerla y cuando quise darme cuenta ya estaba buscando en los bolsillos de las maletas.
Tras varios minutos, pareció encontrarlo y sacó una bolsa no muy grande con mi nombre puesto en ella. Me la tendió y la cogí sin mucho entusiasmo.

- Gracias.

Pretendía irme pero hizo que me sentara, lo que tomé como una indirecta para que lo abriera en ese mismo momento. Así lo hice y encontré una pulsera bastante bonita, para qué mentir. Era de las pocas veces que algo regalado por mis padres me había gustado.

- ¿Qué, te gusta? - cuestionó mi padre saliendo de la cocina.

- Es preciosa.

- Y azul, tu color favorito. - dijo - Póntela.

No me dio tiempo a reaccionar, mi madre ya había cogido la pulsera para ponérmela ella misma. Intenté evitarlo, ninguna de mis muñecas estaban en el mejor estado como para que alguno de los dos las vieran, pero no pude.

Nada más cogerme de la muñeca dejé escapar una pequeña queja, había cicatrices recientes y me estaba haciendo daño. Sonreí levemente intentando ocultar mi miedo en aquellos momentos, pero al ponérmela movió las posiciones del resto de pulseras que llevaba y vio lo que no tenía que ver. Ambos lo vieron.

Aparté mi mano lo más rápido posible aun sabiendo que ya era demasiado tarde.
Se suponía que estaba bien en ese tema, que nunca volvería a hacerme daño...se suponía. Mi padre se fue de nuevo a la cocina sin decir palabra, notablemente enfadado. Mi madre, por su parte, me miraba incrédula.

- No me puedo creer que estés haciendo esa tontería de nuevo. - me acusó - ¿No tienes otra forma de llamar la atención? ¿No es más fácil que le grites a la gente que te aburres? No, tú tienes que cortarte para que todo el mundo lo vea y piense que somos unos malos padres. Te encanta arruinarnos la vida Cassandra, te encanta.

Se levantó dejándome completamente sola y con la garganta seca.
Quería contestarle, explicarle cada una de las razones que me llevaban a hacerlo (entre las cuales no estaba llamar la atención, por supuesto) y por qué no, me apetecía darle dos bofetadas. Era mi madre, sí, pero nunca se había comportado como cual cuando la había necesitado; ¿por qué tenía yo que comportarme como una buena hija?

Mi estómago empezó a revolverse a pesar de que no había comido nada en lo que llevaba de mañana, y sentí la bilis subiendo por mi garganta. Tenía tantas sensaciones recorriendo mi cuerpo que comenzaba a encontrarme terriblemente enferma.

Escuché a mis padres gritar, pero no se estaban peleando.
Simplemente compartían su opinión sobre mí a gritos, para que así yo misma comprobase lo mala persona que era por todo lo que hacía.

- ¡Te dije que nunca se curaría! ¡Una persona así no se pone bien tan fácilmente!

- ¡Nos ha tocado la hija inútil!

- ¡Esperamos que sepas que solo hay una solución, Cassie! - gritó más fuerte - ¡Encerrarte en un loquero!

Se me paró el corazón.
¿Encerrarme? ¿En un loquero? No, ni de broma. En todo el tiempo que había estado sufriendo problemas, nunca y repito nunca, se habían planteado meterme en una clínica de rehabilitación para que me curase. Nunca. Tampoco es que yo quisiera, pero seguramente eso me habría ayudado mucho más que un psiquiátrico. No estaba loca, joder.

- Yo...yo...yo... - no me salían las palabras.

- ¡Hoy mismo buscamos uno y te irás lo más pronto posible!

Mi respiración era agitada y estaba a punto de explotar.
No podían hacerme eso, estaba completamente segura de que esa no era la solución, no ahora. Puede que un tiempo atrás, cuando lo hice por primera vez y me descubrieron, lo mejor hubiera sido intentar recuperarme con ayuda profesional, pero ya no. Y mucho menos con psicólogos que no servirían de nada.

Quería moverme, salir corriendo de allí y buscar a alguien que pudiera ayudarme, pero mi cuerpo estaba paralizado. Las palabras se repetían una y otra vez en mi cabeza, era como si el tiempo estuviera congelado y no pudiera hacer absolutamente nada para evitar que me enviaran a un sitio como aquel del que hablaban.

De repente la puerta se abrió dejando ver a un Jack con una enorme sonrisa en sus labios, y pude diferenciar una sombra detrás de él.
Sin importarme a quién pertenecía esa sombra me tiré al cuello de mi hermano y comencé a llorar. Puede que nuestra relación se enfriara un tiempo atrás, pero el verano nos había ayudado y sentía que un abrazo suyo me podría ayudar a relajarme.

- Eh eh eh, ¿qué pasa? - preguntó mientras me correspondía - Cassie, ¿por qué lloras?

No podía contestar, no quería, me negaba a repetir todo los que mis padres me habían dicho. Y por supuesto me negaba a contarle a mi hermano que había caído de nuevo en esa maldita adicción, que estaba asustada y completamente perdida.

- Contéstame por favor. - negué escondiendo mi cabeza en su cuello - Hoy se suponía que iba a ser un buen día, yo...te traía una sorpresa.

Hice como la que no había escuchado nada, no me apetecía ningún tipo de sorpresa, era más que obvio que no era el momento adecuado. Solo quería quedarme así, pensando que alguien se preocupaba por mí...

- ¡Hijo! - exclamó mi madre apareciendo - Suelta a tu hermana, no merece nada.

- ¿Qu-qué? ¿Me explica alguien que está pasando?

- Cassie debería contarte en lo que se entretiene últimamente.

- Dejaros de juegos. ¿Por qué no hablamos? - me separó suavemente y negué convencida.

- Mírale las muñecas y adivina con qué juega. - los ojos de Jack se abrieron sabiendo perfectamente de qué hablaba mi madre - Increíble ¿verdad? Lo siento hijo, tienes que aguantar mucho y no es culpa tuya que a ella le guste jugar con cosas que corten.

En ese momento centré mi vista en aquella sombra que no había emitido el más mínimo sonido en todo ese tiempo y no pude creerlo. No quise hacerlo, no, no era el momento ni la ocasión...no podía ser cierto.
Ver a Dougie delante de mí, sorprendido y posiblemente decepcionado fue la gota que colmó el vaso y lo que me hizo explotar.

- ¡NO ES UN JUEGO! ¡TAMPOCO UN ENTRETENIMIENTO NI NADA PARECIDO! ¡NUNCA PODRÍAS ENTENDERLO PORQUE VIVES EN TU PUTO MUNDO DE FELICIDAD! ¡NO TIENES NI IDEA DE LO QUE ES, NI IDEA! - grité sintiendo que mis cuerdas vocales se rompían - ¿Y PIENSAS QUE TODO ESTARÁ BIEN SI ME MANDAS A UN LOQUERO? CREO QUE ES DEMASIADO TARDE ¿SABES? QUIZÁS SI OS HUBIERAIS PREOCUPADO EN SU MOMENTO, TODO SERÍA DIFERENTE AHORA.

Se creó uno de los silencios más incómodos del mundo y no tuve más remedio que salir corriendo hacia mi habitación, había aguantado demasiado.
Entré dando un fuerte portazo y me senté en el suelo llevándome las manos a la cabeza. Parecía que las cosas nunca podían salir bien, que todo terminaba rompiéndose hiciera lo que hiciera...por más que me esforzaba en conseguir algo, más lo arruinaba.

- Por qué has tenido que venir...

En ningún momento olvidaba que Dougie estaba en mi salón, de vuelta...que lo había escuchado y visto todo; que ahora sabía otro de mis secretos mejor guardados. No me había dado tiempo a ver su reacción, pero estaba segura de que me odiaba. Ese "enamoramiento" o lo que fuera que sintiese por mí se habría esfumado, porque, ¿quién quiere a alguien en ese estado?

Un leve quejido escapó de mi boca cuando alguien abrió la puerta bruscamente y me golpeó la espalda. Intenté que no entrara quedándome ahí, pero tenía la fuerza suficiente como para apartarme y terminó consiguiendo que me quitara, yéndome directamente a la cama.

- Seas quien seas, vete. No quiero que me repitas lo inútil y horrorosa que soy, ¿vale? Déjame. - sollocé - Jack, si eres tú...dile a Dougie que lo siento, que lo siento mucho...

- ¿Por qué?

Su voz hizo que mi estómago se revolviese y que más lágrimas rodaran por mis mejillas. ¿Qué hacía ahí? ¿Iba a echarme la bronca o a decirme lo mucho que le había decepcionado? No era lo que necesitaba, para nada.

- Vete por favor...

- No tienes por qué disculparte. - se sentó en la cama - No has hecho nada malo, no a mí. Bueno, en parte el hecho de que te hagas daño a ti misma me duele, pero no puedo culparte por eso, ¿no crees?

Seguí callada, aunque me noté cada vez más calmada, sus palabras estaban funcionando y me parecía más que increíble que pensara de esa manera. ¿Quería decir que me comprendía aunque fuera un poco?

- Me voy a quedar aquí hasta que hables conmigo o te quedes dormida.

- No entiendo por qué lo haces.

- Porque te quiero, es simple. Te quiero y me importas...y me gustaría saber cómo has llegado a esto, las razones que te llevan a hacerlo. Por eso voy a esperar a que quieras hablar, y si hoy no quieres, voy a esperar hasta verte dormir tranquila.

Sin aguantar ni un minuto más, me incorporé, miré sus ojos notablemente acuosos y su tímida sonrisa hizo que a pesar de todo, me sonrojara.
Estuve varios segundos examinando su rostro, preguntándome cómo había sido capaz de dejar escapar a una persona así...sintiéndome afortunada por tener a alguien que seguía a mi lado a pesar de saber mi parte más oscura.

Y sin más dilación, rodeé su cuello con mis brazos estrechándolo bien fuerte contra mí. El abrazo de mi hermano había funcionado, pero ahora mismo no era él quien estaba ahí, no era él quien había ignorado las palabras de mis padres y me había dado un voto de confianza...ese era Dougie.

- Menos mal, pensaba que nunca me darías una bienvenida en condiciones.

- Te necesito. Sé que es egoísta pero te necesito...

- Shhh, me tienes, no dudes que me tienes.

Ahí fue cuando comprendí que mientras él estuviera a mi lado, las cosas serían un poco menos difíciles.

6 comentarios:

  1. No va a ser un comentario que merezca la pena, pero que sepas que escribes de una manera sublime y que cada uno de tus capítulos de llega al corazoncito.
    No importa cuando tardes en subir {bueno, si antes mejor que después}ya lo dicen por ahí, always better late than never (8) que aquí tienes a alguien que le encanta tu fic (:
    Besos y sube pronto! <3

    ResponderEliminar
  2. Ooooooh dios mío, tu fic cada día me gusta más. Y esto es lo que yo quería, momento emotivo con Doug y Cassie :') Si es que son adorables, joder.
    Has dicho que esperas terminar la historia pronto, y bueno, yo espero todo lo contrario, pero supongo que algún día tendrá que terminar, por muy genial que sea D: Pero es que me gusta demasiado, dios xDD
    Bueno, poco más que decir, que sigas escribiendo así de skldjdfsdsfgfdsf, y eso (:
    Un beeeso :3

    ResponderEliminar
  3. Aaaaaaaaawwwwwwwwwww!!
    Pero... qué es esto?
    dices que no es interesante? pues a mi me ha interesado bastante :D
    jope.. es increíble tu fic, haces que cada capitulo me emocione ( sé que soy muy mucho sensible) XD
    cada capitulo supera al anterior, te digo en serio que este me ha encantado... por fin reapareció Dougie, que es le mejor, me encanta cómo trata a Casiie, es tan amdjsnwasjfejsuw... awww sin palabras (L)
    que cosa más adorable, el momento de ellos me encantó.. ^^
    lo que me da pena es que dejes caer que a ver si terminas de escribir la historia pronto...
    yo no quiero que acabe!
    me kedaría sin fic preferido, el que hace que cada palabra de la historia me llegue al corazón :) :) :)
    espero que Cassie vea el chico que tiene al lado, aunque se nota que ya se va dando cuenta :D
    Bueno, y aparte de eso, que muchas gracias por el capitulo; sube pronto!
    un besooo :)

    ResponderEliminar
  4. Es la primera vez que comento pero es que me he leido tu fic en tres dias (creo que eso no es sano) y tengo que decirte que ME ENCANTAA!!! <3
    Dougie es tan ashdghdfskd y Cassie me encantaa, pobrecilla lo esta pasando mal. Y tom me da un poco de pena pero creo que me he enamorado de tu fic!!!
    Eres la mejor, acabo de leerme los ultimos diez capitulo y espero que subas preonto, escribes genial. Un beso ;)

    ResponderEliminar
  5. También es la primera vez que comento lo comencé hace dos días y no pude parar hasta leer el fic por completo, escribes genial!! Cada capítulo es sensacional , sigueee :D

    ResponderEliminar
  6. Aww, que lindo c: Buen fic, Dougie es un amor en esta historia, TOO MUCH FUCKING LOVE. Es demasiado comprensivo con Cassie, a quien a veces me gustaría golpear en la cabeza. En fin, síguela, nos estamos leyendo.

    ResponderEliminar