jueves, 11 de agosto de 2011

Capítulo catorce.

¡Aquí de nuevo, al final no he tardado tanto!
No sé a qué ha venido, pero de repente mi cabeza ha dicho: ESCRIBE DOS CAPÍTULOS DEL FIC DE CASSIE, COSA. Y ale, aquí estoy..con el catorce hecho y el quince en proceso. No me gusta subir nada más escribir pero..Bárbara va a subir mañana, so..puajaja.
Bueno, que no es muy interesante, pero como se suele decir, es necesario en la historia. El quince está mejor, believe me. 
Read!



Me levanté al día siguiente con sus palabras aún rondando por mi cabeza. ¿Enserio había sido una cita? Si él lo decía..
Sonreí inconscientemente y negué sin entender qué me pasaba.
Dougie era un buen chico, guapo y encima un amigo increíble. Pero ahí estaba la cosa, era mi amigo, y los amigos no tenían citas así como así.

Me tiré en mi cama disfrutando del silencio y mi móvil sonó dejando ver un mensaje: Sé que te lo prometí pero..no voy a poder estar el día de tu cumpleaños. ¿Quedamos hoy a las ocho y lo celebramos? Dougie. xx


Mi sonrisa se borró rápidamente y tiré el móvil con desgana.
Sabía que era una tontería enfadarme, pero me había molestado. Las únicas personas que mostraban algo de aprecio por mí (que eran Tom y mi hermano), se habían ido sin avisar y encima no me habían llamado en todos esos días. Y ahora, para colmo, Dougie tampoco estaría a mi lado. Magnífico cumpleaños.

Le contesté que lo esperaría en casa a las ocho y me llevé toda la mañana escuchando música con mi iPod tirada en la cama.
Cinco minutos antes, cuando ya estaba totalmente preparada, decidí fingir mi mejor sonrisa para que no se notara que no quería estar sola. Cuando el timbre sonó, oculté todo rastro de tristeza y sonreí forzosamente.

- ¡Hola! - me dijo - ¿Preparada para tu sorpresa?

- ¿Sorpresa?

- Sí..ya que no voy a estar aquí, te llevaré a un sitio.

- ¿Dónde? - pregunté.

- ¿Qué parte de sorpresa no entiendes? - rió - Vamos, que no está cerca y hay que coger el tren.

Cerré la puerta convencida y a los dos pasos repasé sus palabras: ¿en tren?
Me quedé quieta pero él no lo notó, porque siguió andando hacia delante como si yo estuviera a su lado. Segundos después giró la cabeza y vio que no era así.

- ¿Qué haces? Corre, que no nos da tiempo. - gritó.

- ¿Cómo que en tren? - contesté ya a su lado - Dougie, dime dónde vamos.

- Te lo contaré cuando estemos sentados, lo prometo.

Sonrió mientras yo resoplaba y me obligó a ir corriendo porque según él se nos hacía demasiado tarde.
Cuando llegamos a la estación el tren estaba a punto de irse, pero como Dougie tenía los billetes más que comprados, conseguimos llegar a tiempo.

- Estamos sentados. - dije.

- Joder, déjame respirar.

- Es que no me gustan las cosas misteriosas.

- Sólo vamos a un pequeño pueblo que me gusta mucho, nada más. - me contestó - ¿Contenta de haber arruinado mi sorpresa?

Asentí sonriendo y me apoyé en el respaldo de mi incómodo asiento.
Todo el enfado que pudiera tener se había esfumado al ver que Dougie se estaba preocupando por mí. Ni si quiera sabía el motivo por el cual no estaría en mi cumpleaños, pero no me importaba.

- Falta una sola parada. ¿Nerviosa?

- Pues..no. Es un pueblo que te gusta mucho, nada más. - dije imitándole.

- Eh..si quieres que volvamos..

- Dougie, ¿eres tonto? ¡Pues claro que estoy nerviosa por verlo! Seguro que es precioso. - repliqué - Y gracias.

Él me devolvió una enorme sonrisa y bajamos al ver que el tren se paraba.
Me temblaban las manos, sentía una gran necesidad de hacerle miles de preguntas a Dougie, pero sabía que eso lo atosigaría.

- ¿Lista? - me preguntó a dos escasos segundos de salir de la estación.

- Por supuesto.

Salimos y mis ojos se abrieron enormemente.
Estábamos en un pueblo pequeño, o eso parecía. Tranquilo, típico sitio en el que toda la gente se conoce y se saluda con una sonrisa.

- Es precioso.

- Pues espera y verás.

Le miré extrañada y me ofreció su mano a modo de respuesta.
La cogí sin pensarlo y fue guiándome por aquellas estrechas calles. Mediante íbamos andando, las calles iban desapareciendo, y con ellas, la gente. Empezábamos a llegar a sitios vacíos, campos y pequeñas casas rurales. Las cosas eran cada vez más bonitas.

- ¿Y ahora dónde me llevas, a una de esas casas? - reí.

- Has dado en el clavo.

Eso me sorprendió muchísimo, ¿enserio iba a hacerlo?
Desde siempre había soñado con eso, vivir en una pequeña casa de campo. Mi hermano Jack siempre se reía de mí, decía que si le tenía tanto miedo a los bichos, nunca podría vivir en una casa como aquellas. Y sí, tenía razón.

- Bueno..tengo que ponerte esta cinta. - me dijo sacándola - Vamos a esa casita de ahí, ¿te gusta?

- Es genial pero..¿qué tal si no me pones la cinta?

- Lo siento pero no te vas a librar de ella. - rió - Venga vamos, que quedan pocos minutos para las doce.

Al escuchar eso me sobresalté.
Habíamos salido de casa a las ocho, nos llevó un buen rato el tren y andar desde la estación a ese lugar también había sido bastante tiempo. ¿Pero tanto?

- ¿Las doce? ¿Qué dices? - pregunté preocupada.

- No te preocupes, he avisado a mis padres. Y cállate, que quiero que lo veas justo a esa hora..ya sabes, a las doce en punto será tu cumpleaños.

Sonreí dejando que me pusiera la cinta en los ojos y me guió hasta la puerta de la casa.
Nos quedamos un momento en silencio, sin hacer nada; momento en el que supuse que estaría esperando que su reloj dieran las doce para poder entrar ahí dentro.

- Sólo un minuto. - susurró en mi oído.

Se me erizó la piel y me empecé a poner nerviosa.
Todo lo que Dougie estaba haciendo por mí era..simplemente maravilloso. No iba a pasar el día seis conmigo, pero sí que lo iba a empezar a mi lado, como buen amigo que era.

- Es el momento. - anunció - Felicidades, Cassie.

Depositó un suave beso en mi mejilla y escuché cómo abría la puerta.
Me empujó poco a poco hacia dentro y noté que todo estaba oscuro. Dougie se posicionó detrás mía y comenzó a quitarme la cinta muy lentamente. No sabía que había preparado, pero me moría de ganas por verlo.
Cuando la cinta cayó al suelo y las luces se encendieron, no pude creerlo.

- ¡FELICIDADES! - gritaron los chicos sonriendo.

Me quedé totalmente quieta, mirándolos como si no fueran de verdad.
Toda la casa estaba llena de globos y decoración típica de cumpleaños, mientras mi hermano, Tom, Harry y para mi sorpresa, Danny, estaban con cara de idiotas mirándome.

- ¡Reacciona enana! - gritó Tom abrazándome - ¿No te gusta?

- ¿Lo habéis hecho vosotros?

- Por supuesto, por ti.

Lo abracé con mucha más fuerza y él me besó en el pelo dulcemente.
Estos días con Dougie habían sido muy divertidos, pero lo echaba demasiado de menos y odiaba pensar que se había olvidado de mí.

- Gracias..no sé qué decir..

Todos se encogieron de hombros y se acercaron uno a uno dándome fuertes abrazos y deseándome un feliz cumpleaños. Todos menos Danny, claro; el cual se fue corriendo con Dougie cuando tuvo la oportunidad.

- ¿Qué has hecho estos días? - me preguntó el señor hoyuelo.

- Echarte de menos. - reconocí - No vuelvas a hacerme ésto.

- Jo, pensaba que te haría ilusión..

- Y me la ha hecho bobo. Pero no me cogías el móvil y pensé que te habías olvidado de mí.

- Eso nunca Cassie, eso nunca. - respondió abrazándome de nuevo.

Sonreí en sus brazos y vi cómo mi hermano se acercaba con una enorme tarta de chocolate mientras Dougie iba corriendo a apagar la luz.
Nos pusimos todos alrededor de la mesa mientras ellos me cantaban, y cuando por fin soplé las velas, se me olvidó pedir un deseo.

- ¿Has pedido algo? - preguntó mi hermano.

- Se me ha olvidado..

- Tu hermana es tonta. - rió Dougie - Pero tranquilo, ya le ha pedido el deseo a una estrella..¿verdad?

Asentí riendo al recordar ese momento, y las palabras vinieron de nuevo a mi mente "es una cita". Me quedé pensando bastante tiempo hasta que Tom vino y me sacó de mi burbuja.

- ¡Eh tú! ¿Qué haces aquí quieta? Baila como hacen éstos.

- No, gracias. - reí mirándolos - Tom..¿puedo preguntarte algo?

- Claro, dime.

- Qué..¿qué hace aquí Danny? Quiero decir, no me molesta pero, ya sabes..él y yo..

- Yo..bueno, creo que deberías de hablarlo con él. - me contestó.

Dicho eso, se fue medio nervioso hacia Harry y comenzaron a hacer el idiota juntos. Me sabía mal romper el ambiente, los chicos parecían pasárselo bien y era mi mini-fiesta pero..las palabras de Tom me habían dejado con demasiada curiosidad.

- Danny. - le dije dándole pequeños golpecitos en el hombro - ¿Podemos hablar?

- Eh..eh..eh..¿ahora? La cumpleañera no debe ausentarse.

- Venga Danny, no hagas como si fuera una fiesta de cien mil personas. Es un día cualquiera y necesito hablar contigo..por favor. - supliqué.

- Está bien..

Dejó su vaso de lo que fuera en la mesa y me llevó hasta una pequeña sala que había al lado de lo que supe diferenciar como la cocina.
Me senté en el sofá y él me imitó.
No sabía por qué, pero estaba nervioso, se notaba en su mirada. Y en cierto modo yo también. La última vez que hablamos fue aquel día en el que me dijo tantas cosas y me hizo tanto daño.

- Voy a ser directa..¿por qué has venido?

- Vaya, gracias..

- No me malinterpretes pero..joder Danny, me dijiste de todo menos bonita y..no te lo reprocho, no creo que te equivocaras en nada. - cogí aire - Simplemente..nos hemos ignorado todos estos días, no me has invitado las veces que has quedado con los chicos y verte aquí ahora, organizando una celebración para mí..ya sabes, es extraño.

- Ya, si te entiendo pero..bueno, algo me ha hecho cambiar de opinión. Y de verdad que siento todo lo que te dije Cassie, enserio.

Lo miré extrañada y pude ver arrepentimiento en su mirada.
Sus palabras eran ciertas, pero no entendía el por qué de ese cambio tan repentino. La gente no deja de odiarte de un día para otro, y mucho menos ayuda a crear una pequeña fiesta para alguien que le da asco.

- ¿Me piensas contar qué te ha hecho cambiar de opinión?

Asintió inseguro y comenzó a jugar con sus manos.
La mayoría de las personas hacen eso cuando están nerviosas, por lo que Danny dejaba en evidencia que el tema le ponía nervioso, y que algo raro pasaba.
Esperé ansiosa sus palabras mientras él miraba el suelo, al parecer esa conversación no iba a ser nada fácil.

8 comentarios:

  1. OOOOOOOOOOOH UNA FIESTA SORPRESAAAAAAAAA. KDLJFSDLKÑJFSDLÑKFSD. Jorl, no me lo esperaba tio, que monosos. :3 ¿Y que habrá pasado con Danny? ¿Porque va a ser difícil esa conversación? KDJFKÑLASDJLÑSA. Acabas de subir y ya tengo ganas de leer el próximo, soy una impaciente. XD
    Y eso, que gracias por subir ante mi petición y te prometo que mañana subo yo.<333
    PD: Si se puede vivir en una casa de campo teniendo miedo a los bichos. YO LO HAGO. D:

    ResponderEliminar
  2. Uaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

    Que pasaráaaa?? Tachaaaaaaaaan, Tachaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan! <33333

    ResponderEliminar
  3. Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa me encantaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!
    enserio amo como escribes, eres una máquina XD

    Sube pronto porfiii =DDD

    ResponderEliminar
  4. Me encanta tu fic! Es demasiado genialoso! Casi me da algo cuando después de leerlo cerré la ventana y no me acordaba del nombre para buscarlo de nuevo! Pero lo encontré y casi me pongo a saltar!
    En serio, sube pronto que me has dejado con la intriga! (:

    ResponderEliminar
  5. me ha encantado, me acabo de enganchar al fic y necesito mas y mas xD

    ResponderEliminar
  6. ayayay, me encantaa:)) joder,quuiero saber ya lo que le pasa a Danny :DD ainsains,sube cuanto antes que nos tienes enganchadas :))

    ResponderEliminar
  7. QUEEEEEEEE CUQUIS :3
    Fijo que Danny esta enaorado o algo asi xDDDD
    P.D: Quiero un Dougie en mi vida, comprame uno xDDDD
    Poseso, que me encannnnnnnta, sube pronto :3

    ResponderEliminar
  8. Es... simplemente...
    adfkasdhflsdhjglhjkfg!
    Me encanta, y me dejaste con la intriga al final... u.ú
    Al final Dan sentirá algo por ella *w* [Creo ._.]
    Bueno, no tardes en subir, que vas genial :)

    ResponderEliminar