¡Hola amigos galácticos! (?)
Sí, he escrito esta cosa entre ayer a las cinco de la mañana y ahora, por lo que..ejem. xDD Y..bueno, estaba pensando en dejar el fic. ¡Que noooooooo! Sólo hasta que acabe el verano. Aunque claro, luego vendrá bachillerato y..vamos, que dejo el fic. ¡Que noooo! (Pegadme) xDDDDDDDD Ahora enserio, estoy con lo del fanbook no pioneer y bueno, sois muchos apuntados y yo soy vaga, entonces tengo que dedicarme al 100% para terminarlo lo antes posible. Por otro lado, me creo guay y estoy escribiendo una historia kilométrica (nada de fan fic ni nada) por lo que mi poca inspiración va para ella. Así que..no sé cuándo volveré a subir.
No me tiréis tomates, porfis. Que mañana es mi cumple.
Hope you like it! <3
Y ahí seguíamos, en medio de la calle a escasos centímetros de distancia.
No me quería acercar, no quería que el momento se rompiera. Era tan bonito..
Me separé de golpe al asimilar mi pensamiento y Dougie me miró extrañado. Le sonreí incómodamente e hice un gesto con la cabeza dejándole ver que como siempre, había ganado.
Andamos hasta la heladería más cercana en silencio. Se puede decir que era uno de esos silencios en los que quieres que un meteorito caiga en tu cabeza para que por lo menos haya algo de ruido.
- ¿De qué quieres el helado? - me preguntó.
- Limón, gracias.
Asintió y en menos de dos minutos ya estábamos andando por las calles de Londres con nuestros helados.
No podría decir cuánto tiempo estuvimos dando vueltas sin decir nada, pero empezó a resultarme demasiado molesto y comencé una conversación.
- Bueno..yo..lo siento por lo de antes. - dije.
- Bah, te dan miedo las arañas. No es comprensible pero..
- ¿Que no es comprensible? Dougie, esos bichos..
- Sí, ya lo sé. - me interrumpió - Tienen pelo y muchas patas.
- Exacto.
Rió no muy convencido y seguimos andando hasta que se me pasó por la cabeza mirar el reloj. Era las cuatro de la tarde y ni si quiera habíamos comido.
- ¿Eres consciente de que hemos almorzado un helado? - pregunté.
- Ajam. ¿Tienes hambre?
- Pues no..ya sabes que soy de estómago pequeño. - mentí - ¿Y tú?
- Me parece muy raro, pero no. ¿Vamos al cine?
- Eso suena a típica cita. - reí.
Otra vez la maldita palabra. Por segunda vez, la había cagado sacando a la luz lo mucho que me apetecía que fuera una cita. Bueno, no me apetecía pero..el caso es que se me liaban las palabras, punto.
- Vale, no quería decir cita. - rectifiqué - Si no que..ya sabes, cuando la gente..bueno, que a veces las personas que salen pues..quedan y deciden y..¡que no me apetece mucho ir al cine!
- Eh..podemos..elige tú.
Vi cómo sus mejillas habían cogido un color más rosa y no quise imaginar de qué color estaban las mías.
El día estaba siendo raro, sentía que estaba actuando como si Dougie fuera algo más; o como si yo quisiera que lo fuera. Y no, no quería. Era un simple amigo que me acompañaba todos los días.
- No sé..Londres es muy grande..¿al London Eye?
- ¿Y soy yo el típico con el cine? - preguntó riendo - ¡Anda ya!
- Perdona que te diga Dougie Poynter. - dije acercándome - Pero nadie va al London Eye en sus..
- ¿Momentos de amigos inseparables? - contestó rápido antes de que yo volviera a repetir la palabra.
- ¡Exacto! Así que..
Dougie resopló dándose por vencido y nos encaminamos hacia la noria más bonita que yo había visto nunca.
No se lo había dicho, pero nunca me había montado. Cuando era pequeña siempre quise pero..bueno, las circunstancias no acompañaban. Y al parecer ese día tampoco lo hacían.
- ¿Enserio cuesta ese dinero subir a una noria? - pregunté sorprendida.
- Cassie, no es la noria de Mickey Mouse, estamos en Londres, en el London Eye.
- Me alegro pero..soy pobre, ¿sabías?
- Espera, ¿querías montarte y no sabías cuánto cuesta?
- Es que..nunca me he montado. - confesé avergonzada.
- ¿De verdad? - asentí - ¡Pues vamos, boba!
No pude replicar, Dougie fue corriendo y compró las entradas con su dinero.
Por una parte no pude contener la sonrisa, me parecía un gesto demasiado bonito. Pero por otra, me sabía fatal que se gastara todo ese dinero para que yo subiera a una simple noria.
- No deberías de haberlo hecho. - dije una vez en nuestra cabina.
- ¡Bah, tonterías! ¡Todo el mundo se merece subir aquí! - gritó - ¿Por qué no has subido antes?
- Digamos que..las cosas no iban en casa como para que yo viniera aquí.
- Pero..¿y con Sam? ¿Habéis ido a un concierto de Blink y no os habéis subido aquí? - preguntó curioso.
- A Sam le daba mucho miedo. ¿Sabes? Siempre que quería montarla me decía que se negaba a morir en las alturas. Me ponía ojitos y me suplicaba que fuéramos a cualquier otro lado. Y claro, yo accedía.
Sonreí al recordar aquellos momentos y Dougie sonrió conmigo.
Nos asomamos un poco por los cristales mientras íbamos subiendo y mis ojos cada vez brillaban más. Se veía todo Londres, con las personas diminutas y el cielo muy cerca. Al ser las siete, todo el cielo estaba completamente oscuro e iluminado por pequeñas estrellas.
- ¿No te encanta? - me preguntó.
- Es muy bonito..gracias Doug. Te lo devolveré.
- No digas chorradas, no tienes que devolverme nada. - contestó - ¿Te digo un secreto?
- Sorpréndeme.
- Siempre he querido traer a la chica con la que vaya a pasar muchos años aquí. Ya sabes, enseñarle las estrellas y decirle al oído que está preciosa. - se sonrojó - Y luego susurrarle que la quiero.
Me quedé mirándolo con los ojos muy abiertos y él agachó la cabeza avergonzado.
Era la primera vez que me mostraba esa faceta suya. El Dougie romántico y cariñoso que cualquier chica querría a su lado. Menos yo, claro.
- Acabo de hacer el ridículo.
- ¡Qué dices! - exclamé - Me ha parecido muy bonito que quieras hacer eso, enserio. Es gracioso cómo te expresas.
- ¿Qué? No lo entiendo.
- No sé, tienes dieciséis años y me hablas sobre la chica de tu vida. - le dije - Quiero decir, no es que sea malo ni nada pero..¿no es muy pronto para pensar en eso?
- Nadie ha dicho que lo esté pensando. Bueno vale, sí. - rió - Pero nadie ha dicho que vaya a hacerlo ahora, lo haré algún día..cuando esa chica aparezca.
Me giré de nuevo mirando el paisaje y sonreí inconscientemente.
Las vistas eran preciosas desde ahí arriba, y la noria nos había parado en el punto más alto. Sentí a Dougie detrás mía, demasiado cerca pero sin llegar a rozarme. No dije nada, ni si quiera me sentí incómoda. Me limité a disfrutar del momento.
- Ha estado genial ¿eh? - dijo cuando bajamos.
- Sí..hay muchas estrellas hoy y verlas desde ahí es increíble.
- ¿Pedimos un deseo?
- Dougie, eso es sólo cuando hay estrellas fugaces. - contesté riendo.
Rechistó y salió inmediatamente corriendo sin decirme a dónde.
En momentos como ese, me preguntaba cómo un chico con tal grado de infantilidad podía pensar en los planes con la chica de su vida. Era totalmente absurdo y no tenía sentido, como todo lo que se refería a Dougie.
- ¿A dónde vas?
- ¡Tú sígueme! - gritó.
- ¡No pienso correr Dougie!
- Tú sabrás lo que haces. - dijo corriendo - ¡Pero si no vienes te quedas sola en medio de Londres!
Rió pensando que saldría corriendo, pero no lo hice.
Me negaba a correr para ir a quién sabe dónde, y si era necesario quedarme allí sola, lo haría. Me crucé de brazos y lo miré espectante, dejándole saber que no pensaba seguirle el juego. A los pocos segundos se acercó a mí corriendo.
- ¿No vas a venir? - preguntó.
- Te he dicho que no pienso correr.
- ¿Y cómo volverás a casa? Te recuerdo que no sabes.
- Existe una cosa que se llama taxi.
Entrecerró sus ojos y por un momento pensé que lo había convencido; pero como era de esperar, me equivocaba.
Sin que me diera tiempo a reaccionar me cogió en brazos y comenzó a correr hacia el mismo lugar que antes. Me agarré lo más fuerte posible a su cuello, estaba asustada porque sabía que en cualquier momento nos caeríamos al suelo.
- ¡Bájame, nos vamos a caer! - sin respuesta - ¡Vamos Dougie, no tienes fuerza suficiente!
- ¡Calla de una vez! Ya hemos llegado, quejica.
Miré a mi alrededor y no estábamos muy lejos de donde nos encontrábamos antes. La única diferencia es que desde el banco en el que se había sentado Dougie se podía ver el London Eye a la perfección y no había casi nadie pasando por aquella calle.
- ¿Un banco? ¿Me coges para traerme a un banco? - pregunté sentándome.
- Eh, me has obligado. - contestó extasiado - Venga, pidamos el deseo.
- Ya te he dicho antes que es con las estrellas fugaces y..
- Shhh, cierra la boca. - me interrumpió - Mira, ahí arriba hay miles de estrellas que no tienen función porque le damos todo el trabajo a las fugaces. ¿Qué pasa, que las normales no pueden conceder deseos? Pues yo voy a pedírselo a una.
Cerró los ojos muy concentrados después de señalar a una estrella cualquiera y estuvo unos minutos así.
Yo me limité a mirarlo, en gran parte envidiaba su forma de ser, su forma de ver la vida. Después de todo lo mal que lo había pasado, parecía estar más que bien; y aunque eso me alegraba muchísimo, deseaba ser de la misma forma.
- Hecho. - dijo sacándome de mis pensamientos - ¿Quieres pedir algo o nos vamos a casa?
- ¿Para qué voy a pedir un deseo? Esas cosas son mentira, los deseos no se cumplen.
- ¿De qué cuento de ogros has salido, Cassie?
- ¿Y de qué cuento de hadas has salido tú, Dougie? - pregunté imitando su tono de voz.
Ambos reímos y me volvió a señalar el cielo.
A pesar de saber que era una gran tontería, repetí su proceso y cerré los ojos. Pensé lo que quería y lo deseé con fuerzas, aún sabiendo que nada de lo que pensara se cumpliría.
- Perfecto, ya podemos irnos. - dijo feliz.
Volvimos andando a casa, Dougie se empeñó en que caminar era bueno para la salud y no tuve más remedio que hacerle caso para que se callara.
Siempre era así, él decía cosas que a mí me parecían absurdas pero yo terminaba haciéndolas sólo por el hecho de que no soportaba sus discursos interminables.
- Por fin en casa. - dijo - ¿Te lo has pasado bien?
- Bueno..ha habido de todo. - reí - Menos comida.
- ¡Cierto! ¿Te has dado cuenta de que hemos comido un mísero helado en todo el día? Cuando llegue a mi casa voy a comerme todo lo que encuentre.
- Eres un bestia. - contesté - Si quieres quedarte a cenar..
- No, gracias. Mi madre estará preocupada, ya sabes..
Asentí sacando mis llaves y esperé a que dijera algo.
Una de las cosas que peor se me daban en el mundo, eran estas situaciones. Esos momentos en los que dos personas que todavía no tienen la suficiente confianza, están en la puerta de la casa de una de ellas y no saben qué decir para despedirse.
- Bueno pues.. - comenzó él - nos vemos pronto. Ahora que estamos abandonados por nuestros amigos..
- Querrás decir tus amigos. Y mi hermano, claro.
- También son tus amigos, Cassie. Bueno, Danny quizás no pero..
- Eh, el quizás sobra. Danny no es mi amigo, ni quiere serlo. - contesté borde - Vamos, que tampoco me hace falta.
Dougie se miró los pies probablemente arrepentido por sacar el tema y volvimos a la misma situación incómoda de antes.
Quería entrar en casa y descansar, llamar a Tom y que me respondiera..poderle contar todo el día de hoy. Estaba segura de que se pondría muy contento al saber que mi relación con Dougie ya no tenía ningún problema extraño, y en parte necesitaba sus consejos.
- Que..entro. - dije.
- Nunca me habían despedido de esa manera tan original. - rió - Bah, a mí tampoco se me dan bien estas cosas.
- En ese caso supongo que lo estarás pasando igual de mal que yo.
- Un poco. - confesó - Hasta pronto.
Levanté la mano a modo de despedida pero Dougie se acercó y me dio un beso en la mejilla. Sonreí al ver que se había sonrojado y antes de separarse me susurró algo al oído: Y admítelo, ésto ha sido una cita.
AWwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwn! OMGGGGGGGGGGGGG! <3
ResponderEliminares perfecto .. pero no lo dejes porfaaaa!!!!
ResponderEliminary sube pronto no seas mala person jaja que nos tienes aquí con la intriga jaja
ResponderEliminarOIIIIIIIIIISH. QUIERO-UN-DOUGIE-PARA-MI. Dios, que monoso es. Y LA FRASE FINAL SJFSAÑLDKFJSAKDFADSF. ¿Porque no me había enterado yo hasta ahora que habías subido? ¿Eh? D: Vale, dejame.XD
ResponderEliminarCreo que cada día me gusta mas. :'3 Y no me seas mala (?) y sube pronto. :P
Y eso love, que soy feliz porque has subido.<333
awwww Me encanta =DD sube pronto porfa XD
ResponderEliminaraah, que es lo del fanbook no pioneer
Aixxxxxx que monoss :) me encantan!
ResponderEliminarespero que no tardes en subir ;)
un beso !
pooooooooooooooooooooooor faaaaaaaaaaaaaa vooooooooooor
ResponderEliminaroh dios mio
me niego rotundamente, no , no y no. No puedes dejarme así carmen, nooooo, y además de dejarme así me dices que no vas a subir hasta.... fuuuu ni de blases, muero antes
jo, me ha gustado taaaaaanto, enserio, es tan mono, tan precioso, jo dougie, quieres aparecer en mi vida ya? Im waiting for you.
bueno, que no hace falta que te diga que me encanta como escribes, ya lo sabes.
Sube pronto aaaandaa!
unbesiiito
una citaaaaaaaaaaaaa! yo lo sabia xDDD
ResponderEliminarjo, son tan monos cuando estan juntos.
y aunque Cassie no lo quiera reconocer quiere a Dougie a su lado y no como amigo e.e Yo lo noto xD no sé tu... xDDDD
Jo, me encanta la mentalidad de Dougie en este fic, en serio. Es tan asdfghj
pero claro, la culpa es tuya por escribir así *___*
Pues eso, lo de siempre : Me encanta, sube pronto y bla bla bla.
Pero es que es verdad! me encanta y tienes que subir pronto porque miiiii querer leer ya! D:
xDDDD
un besote Carmen :) xxxxxxxxxxx
PUAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJA YA sabes la frase que más me ha gustado xd y además es mia e.e Que si qe ha sido una cita coño que se besen ya que lo esta desenado Cassie leñe!
ResponderEliminar